Aquella noche tuve un sueño muy extraño. Me encontraba en una sala blanca llena de luz que era incapaz de saber de dónde provenía. En ella había una puerta que se abrió. Entraron dos personas que eran muy importantes para mí y al momento de corroborar que eran ellas, me abalancé a sus brazos deseosa tras el tiempo que nos había separado.
Mis padres.